Cosas Del Amor

Sufrir no importa si pruebo tus labios de miel

Son cosas del amor, cosas de la vida 

Aunque rasgues mi alma o mi piel

Tú me harás el dolor pero curas mis heridas

 




Comentarios

  1. No se necesita mucho esfuerzo de meditación para comprender que la vulgar idea de Providencia, el concepto de una correveidílica intervención entre el Poder central del universo y el resultado de sus propios decretos, supondría parcialidad o privilegio, y, por lo tanto, la interminable serie de males que de ella necesariamente dimanarían.
    Libre de esta objeción se halla la Teosofía, porque enseña que el hombre sólo recibe auxilio cuando por sus pasadas acciones lo merece, y que aun así, lo recibirá únicamente de los seres en superior cercanía a su nivel psíquico. Esta enseñanza nos conduce a la inmemorial y ya lejana idea de una no interrumpida escala de seres que desde el Mismo Logos descienden hasta el polvo que huellan nuestros pies (1). La existencia de Protectores invisibles ha sido reconocida siempre en Oriente, aunque se les haya designado con diversos nombres y atribuido diferentes caracteres según los países.
    Aun en Europa dan prueba de esta misma creencia las continuas intervenciones de los dioses en los asuntos humanos, como relatan los historiadores griegos. También la leyenda romana atribuye a Cástor y Polux mediación favorable a las legiones de la naciente república, en la batalla del lago Regilo.

    Semejantes creencias no desarraigaron al terminar la edad antigua, sino que tuvieron sus legítimas derivaciones en los tiempos medievales, como lo demuestran las apariciones de santos en el momento crítico de las batallas (2) para mudar la suerte de las armas en favor de las huestes cristianas; o asimismo los ángeles de la guarda que en ocasiones salvan a los peregrinos de peligros inevitables sin el celeste auxilio.

    (1) La Escala de Jacob.- N. del T.

    (2) La legendaria aparición del apóstol Santiago en la batalla de Clavijo puede asimismo referirse a esta orden de mediaciones.- N. del T.

    Charles Webster Leadbeater, Los Protectores Invisibles Cap I

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  2. Y acá dejo la canción de Enrique Iglesias que inspiró éstos versos https://youtu.be/NrSqzLQwtWU?list=RDNrSqzLQwtWU y el intro de aquella vieja telenovela de los 90’s en Perú https://youtu.be/XrgdyJ-s4OI?list=RDXrgdyJ-s4OI

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