Nueva Forma

 Te dí muchos cuerpos, de tamaños y colores tan distintos 

Creía que de ésta manera, nunca me iría a aburrir

Hasta que soñaste uno tú, del que me estoy haciendo adicto

Pelo de ébano crespo, piel más blanca que el marfil




Comentarios

  1. -No te comprendo, Pedro, haz el favor, cuéntame cómo fue aquello; tú ya sabes que te creo, y que también deseo conocer las aventuras positivas que has tenido durante tu vida en la Tierra.
    -Claro que sí; lo haré con mucha gusto. Cuando salí de la casa Papal, del Papa Clemente VI, me dediqué a ayudar a los que padecían la peste Eso duró varios meses.
    Pero, al fin, reuní la cantidad necesaria de iones positivos y logré detener la epidemia.
    Más aquello no era el único problema que tenían por resolver, en aquel entonces los hombres de aquella parte de la Tierra. Los franceses y los ingleses seguían haciéndose la guerra. En aquella época, los iones positivos escaseaban en el planeta. Los habitantes terrestres estaban invadidos por lo negativo y se produjo un caos. Por todas partes del planeta se hacían guerras continuas. Nosotros, en Apu, acudimos en ayuda de los terrícolas, proporcionando a tu planeta la mayor cantidad posible de iones positivos; a mí me tocó la parte occidental de Europa. Los franceses y los ingleses se encontraban luchando por el trono de Francia ya más de medio siglo. Aquel conflicto detenía el progreso de la civilización. Entonces decidí poner fin a ese desastre. Allá por el año 1410, me desintegré y me encarné en una criatura femenina que tenía en gestación una campesina francesa, y así el sábado 3 de enero de 1411, nací en el cuerpo de una niña conocida después como Juana de Arco.

    -¡¿Tú fuiste Juana de Arco?!
    -Sí, Ivanka, ¿conoces la historia?
    -Cuando estuve trabajando en la casa del pope Savo, su esposa me contó la historia de Juana, pero jamás podría creer que una persona de sexo masculino se pudiera encarnar en un ser femenino.
    -¿Y por qué no? Nosotros en Apu, podemos encarnar en cualquier ser vivo, sea persona o animal.
    -¿También en animales, Pedro?
    -Eso dije; en cualquier ser viviente.
    -¿Cuándo me lo demostrarás? Quisiera verte convertido en una mujer.
    -Bien, Ivanka. Lo verás ahora mismo-dijo el apuniano, movió un botón del centro de su chaleco, y al instante, en lugar de él, apareció una linda apuniana, sentada y sonriendo; dijo
    - ¡Hola Ivanka! ¿Cómo estás?

    Ivanka ya había adquirido cierta fuerza positiva, que le generaba su poder de conocimiento de las diferentes historias de los terrícolas, y un ansia de conocer lo más posible la vida y los misterios de los apunianos. La nueva compañera que acababa de aparecer en lugar de Pedro no le asustaba, sólo le dio risa. Empezó a reírse a carcajadas.
    La apuniana era una mujer guapísima,-atractiva y simpática. La miró y con serenidad le respondió:
    -¡Hola! ¿Cómo te llamas?
    -Ed.
    -¿De dónde vienes?
    -De ninguna parte; aquí estoy y estaré todavía por el tiempo de una hora terrestre.
    - ¿Conoces a un apuniano que se llama Pedro -preguntó Ivanka, haciéndole el juego.
    - No, nunca he visto a ese hombre.

    Ivanka empezó a reírse, e impulsada por la risa volteó la cabeza a la derecha, pero al volvería, vio que en la silla donde se encontraba antes la apuniana, estaba sentado Pedro.
    -No lo olvidaré, Pedro; me has hecho una demostración maravillosa.
    -Todo por los demás -respondió él sonriendo y luego pregunta:
    -¿Te has convencido?
    -Sí, siempre te creo, pero también me agrada que me lo demuestres, pues así me parece más serio y natural lo que me estás contando.
    -Bueno, pues -prosiguió Pedro-, Yo intenté poner fin a ese conflicto que devoraba vidas humanas y detenía la civilización terrestre. Cuando cumplí diez años terrestres, en la persona de Juana de Arco, empecé a reunir los iones positivos para impregnar algunas personas influyentes y lograr que la gente me obedeciera. Empecé por mi padre. Cuando a él convencí de que era posible liberar a Francia, todo fue más fácil. A continuación impregné a algunos ingleses y así logré poner fin a una guerra que duraba más de cien años terrestres.

    Vitko Novi, Galaxia X-9

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  2. Y aquí dejo la canción de Alejandro Sanz que inspiró estos versos https://youtu.be/65AEUbpdazQ?list=RD65AEUbpdazQ

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