Squid Game

Fly me to the Moon and let me play among every of your stars

Let me see what spring is like on Jupiter, Mars, and Apu

In other words take me to the kingdom of no time, of no clocks

In other words let me reach the blessing prize, of love you

 


 

Comentarios

  1. Un día por la mañana, mientras Ivanka atendía a los niños, su madre le llamó y le dijo con tono suave, poniéndose triste: “Tú eres ya una mujer. Conoces la vida, a los hombres y ya sabes cómo tratarles. Yo tengo que salir por algunos días con él -se refería al carpintero-. Hasta que regresemos, tú debes encargarte de tus hermanitos. Sal a la calle; en la ciudad hay hombres ricos y jóvenes que pagan bien por divertirse con las muchachas; debes perseguirlos, guiñarles el ojo, dirigirles miradas excitantes; muéstrales tu cuerpo; anda moviendo las caderas y busca la manera de atraerlos. Todos los machos son débiles cuando la hembra los busca, y ceden fácilmente. Actúa con astucia, róbales y engáñales. Trata de quitarles la última moneda. Aquí te dejo tres coronas; es todo el dinero, que tengo. Como sabes, en ese costal hay un poco de harina de maíz y en la canasta algunas papas. Prepara algo para que los niños coman; son tus hermanos y si quieres que sigan viviendo, tienes que cuidar de ellos tú misma; si no... Ellos morirán y tú quedarás sola. La vida es una lucha continua, hija... Una lucha para seguir viviendo. Frente a ti está el campo de batalla; te toca luchar con la muerte: Ojala que venzas”, dijo, mientras ponía sus escasas prendas en una maleta vieja. La cerró y salió sin despedirse de Ivanka. ¡Nunca más volvió! ¡Quién sabe por qué!

    Pero la harina duró sólo una semana. Al octavo día, los niños no recibieron aguarina y el hambre empezó a torturarles. El llanto, las quejas y protestas, los gritos y lamentos, enloquecían a Ivanka. “¡Pan!, ¡hambre!, ¡mamá!, ¡pan!”, gritaban al viento los niños, llorando. Esas y sólo esas palabras percibían los oídos de Ivanka, lo que la torturaba, como si un pájaro le picotease el cráneo. Estaba obligada a buscar la solución... Tenía sólo diez años de edad, pero eso no importaba. El instinto de huir y defenderse de la muerte lo tienen grandes y pequeños, jóvenes y viejos, hombres y animales... Todos ansían vivir un día más, un día y otro día; no importa cómo, pero hay que vivir un día más... Eso mismo pensó Ivanka. Ella también deseaba vivir un día más con sus hermanitos, perosin comer era imposible. Pensó cómo empezar.

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  2. Recordó en ese instante los “consejos” que su madre le había dado antes de partir y pensando en lo que el carpintero había hecho con ella un estremecimiento de horror le hizo temblar como si se encontrase sobre las llamas de una hoguera. Desde aquella vez en que fue ultrajada por él, los hombres le producían miedo. Durante las noches, cuando intentaba dormir, aparecía en su mente la imagen del carpintero con la bragueta abierta, y este espantoso cuadro que le atormentaba, le hacíagritar; entonces se levantaba y no cerraba más los ojos el resto de la noche.

    Terror, pudor, asco; la ignorancia, el miedo a los hombres y la necesidad de dinero torturaban atrozmente su mente de niña. Cuando salía a la calle y se cruzaba con los hombres, sentía un miedo inexplicable; pero cuando se le escapaba la mirada hacia la bragueta, sentía asco y repugnancia; regresaba corriendo y se encerraba en su “casita”. Esas impresiones espantosas hacían que por unas horas se olvidara de sus hermanitos y de ella misma. Cuando el hambre comprimía su estómago con furia y sus hermanitos ya no podían mantenerse en pie, salía otra vez a la calle para conseguir algo que comer.

    ¡Pan!, ¡pan!, ¡Trabajo! ¡Pan!...para seguir viviendo. Hambre... pan, trabajo, dolor, angustia.
    Las puertas de las casas, abiertas; pero sin personas dentro. Para Ivanka toda la ciudad está vacía, sin
    gente. Para ella no hay vida en la Tierra... Tierra... bendita Tierra que hace producir maíz y pan...
    tierra... madre para unos, madrastra para otros, gólgota para algunos y tumba para todos. Tierra...
    tierra para trabajarla, y no hay trabajo; no hay, no hay y no hay trabajo... Pero Ivanka tiene un
    compromiso sagrado e ineludible con sus hermanitos.
    Entraba en los restaurantes a pedir limosna, pero la gente, indiferente, comía y bebía sin
    importarle el hambre de Ivanka, que les miraba con ojos desorbitados.
    Los soldados viciosos y borrachos la cogían, la desnudaban y hacían de ella lo que se les
    antojaba. Los tripulantes de los barcos se la llevaban a bordo y cuando la devolvían a tierra, le daban
    algunos panes, un par de costales vacíos y muchas veces nada, solamente un insulto un adjetivo
    hiriente y nada de dinero.


    Vitko Novi, Apu, un mundo sin dinero Tomo I, Cap. III

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  3. Y no podía faltar la escena del juego del Calamar en la primera temporada que inspiró éstos versos https://youtu.be/Fjp2uWd_0wc OSHO decía que el problema no era el capitalismo, que el problema son las personas, el capitalismo únicamente refleja como son las personas y es más lo refleja muy bien.

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