Querida
Cada momento ahora en mi vida estás tú aquí presente
Dime cuándo tú
Pienso en ti y lo sabes pues lees mi mente como un libro abierto
Dime cuándo tú
Te siento al punto de tocarte y tu imagen sigue en mi latente
Dime cuándo tú
Eres más real que lo real pues te siento así esté dormido o despierto
Dime cuándo tú vas a volver

-Si quieres saberlo, mira esa pantalla, ella te va decir todo - indicó Ivanka sonriente. Miré la pantalla que me acababa de señalar. En ella aparecimos Quispe y yo despidiéndonos de Pedro, tal como lo
ResponderEliminarhabíamos hecho aquella noche cuando el extraño nos acompañó, alumbrándonos el camino con su halo de luz diurna. A continuación aparecieron todos los sucesos en detalle: mi despedida de Quispe, mi entrada a la casa, la meditación y análisis de las razones que me condujeron a hacer la denuncia, mi conversación con el sargento y todas las burlas que éste hizo con los guardias sobre mi declaración, después que yo había salido de la comisaría. Desaparecer del lugar habría sido la única salvación para ocultar mi bochorno. Sentí tanta vergüenza que hubiera aceptado tirarme en cualquier abismo para no mirar el rostro de Ivanka. Ella notó mi turbación de ánimo, llegó a mi lado y afectuosamente me dijo:
-Amigo, ¿Por qué te estás maltratando así? Tienes que comprender que no has hecho nada malo. En aquel instante empecé a percibir una recuperación de mi estado anímico. De pronto me vinieron ganas de discutir con ella el tema como si no hubiera pasado nada.
-Está bien, señorita -le dije decididamente-. He intentado denunciarlos porque no sé quiénes son ustedes ni qué están buscando en este lugar. Los denunciaría otra vez, pero de nada me valdría, sólo
provocaría las burlas de la gente porque nadie me haría caso.
Ivanka soltó una carcajada. Después de reírse unos instantes me miró hablándome comprensivamente:
-Amigo mío. Puedes gritar a todo el mundo y hablarle de nuestra presencia, pero nadie te creerá ahora y quizás por mucho tiempo, más eso no interesa. Nadie debe aceptar nuestra existencia por persuasión. Por favor, nunca intentes convencer a una persona para que crea que existimos o que estamos visitando la Tierra o cualquier otro planeta.
-Procuraré no hacerlo otra vez- contesté sinceramente porque me acordé de la ironía mordaz con que el sargento reaccionó ante mi denuncia. Hubo un rato de silencio. lvanka hojeaba un libro de versos escritos por un poeta peruano. Zen observaba la figura central de la Portada del Sol de Tiawanako, tallada en miniatura por algún artesano de este lugar, copiada fielmente de la enorme escultura original, ubicada a la entrada del Gran Centro, que -se supone- fue ceremonial y ritual.
[...]
-Dime Zen -le interrogué-. ¿Cuál es la causa que está motivando la visita de ustedes a la Tierra?- Ivanka sonrió. No sé si su sonrisa fue inspirada por alguna frase del libro que hojeaba o por mi pregunta, pero a mi no me agradó. Zen mostró una expresión alegre y mirándome,contestó:
-En el apuniano es congénito proteger las células y por lo tanto ayudar a los seres del universo; esa es la causa esencial de nuestra visita. Nosotros no podríamos existir sin cumplir este precepto. Estamos visitando todos los planetas y ayudamos a los que encontramos durante el viaje.
Vitko Novi, 170 horas con extraterrestres, SABADO 4 DE JUNIO DE 1960
Y por supuesto la canción de Juan Gabriel https://youtu.be/oADpF--uirA