Revolución

DINERO, veneno que sacia un segundo sólo para aumentar la sed


Del corazón de los hombres te hemos de arrancar


En un mejor mundo tu avaricia, ambición y violencia nunca podrán ser


En el alma del nuevo hombre ya no tienes lugar




Comentarios

  1. El Tantra es libertad (libertad de todas las construcciones mentales, de todos los juegos mentales; libertad de todas las estructuras) libertad del otro. El Tantra es un espacio en el que estar. El Tantra es liberación.
    El Tantra no es una religión como normalmente se entiende. La religión también es un juego mental, la religión te pone ciertos patrones. Un cristiano tiene ciertos patrones, igual que un hindú o que un musulmán. La religión te da un cierto estilo, una disciplina. El Tantra quita todas las disciplinas.
    Cuando no hay una disciplina, cuando no hay un orden impuesto, un orden completamente nuevo surge en ti. Lo que Lao Tzu llama Tao, lo que Budha llama dhamma: surge en ti. No es algo que tú hagas, te ocurre; el Tantra solamente crea un espacio para que eso ocurra. Ni siquiera invita, no espera; simplemente crea un espacio. Y cuando el espacio está preparado, el todo fluye adentro.
    El Tantra dice: Si tú estás en orden, entonces el mundo entero estará en orden para ti. Cuando tú estás en armonía, toda la existencia está en armonía para ti. Cuando tú estás en desorden, el mundo entero está desordenado. Pero ese orden no tiene que ser un orden falso, no tiene que ser impuesto. Cuando te impones a ti mismo algún orden, simplemente te divides; en el fondo el desorden continúa.
    Puedes observarlo: si eres una persona iracunda puedes forzar tu ira, puedes reprimirla profundamente en el inconsciente; pero no va a desaparecer. Puede que tú no la notes en absoluto, pero está ahí; y tú sabes que está ahí. Un hombre que impone un orden desde el exterior permanece en desorden.
    La sociedad quiere cierto orden. Si sigues a la sociedad, la sociedad está contenta contigo. Si te separas un poquito de vez en cuando, la sociedad se enfada mucho. Y la masa está loca.
    El Tantra es una rebelión. No digo que sea revolucionario, porque en él no hay política. No digo que sea revolucionario, porque no tiene planes para cambiar el mundo, no tiene planes para cambiar el estado y la sociedad. Es rebelde, es una rebelión individual. Es un individuo deslizándose fuera de las estructuras y de la esclavitud. Pero en cuanto te deslizas fuera de la esclavitud empiezas a sentir otra clase de existencia a tu alrededor que nunca antes habías sentido; como si hubieras estado viviendo con una venda en los ojos y de repente la venda se hubiera aflojado, tus ojos se hubieran abierto y pudieras ver un mundo completamente diferente.
    Esta venda es lo que tú llamas tu mente: tu pensamiento, tus prejuicios, tus conocimientos, tus escrituras; todos juntos forman la densa capa de una venda.
    El Tantra da una perspectiva diferente. No es revolucionario, es rebelde. Rebelión significa individual. Para rebelarte no necesitas organizar un partido, puedes hacerlo solo. Te puedes rebelar solo, por ti mismo. No se trata de una lucha contra la sociedad, recuerda; se trata simplemente ir más allá de la sociedad. No es antisocial es asocial; no tiene nada que ver con la sociedad. No es en contra de la esclavitud, es a favor de la libertad; libertad para ser.
    Fíjate en tu vida sin ir más lejos. ¿Eres un hombre libre? No lo eres: hay mil y una fronteras que te rodean. Puede que no las quieras mirar, resultan muy embarazosas; puede que no las quieras reconocer, duelen. Pero eso no cambia la situación: tú eres un esclavo. Para moverte en la dimensión del Tantra tendrás que reconocer tu esclavitud. Está muy profundamente arraigada; hay que abandonarla, y ser consciente de ella te ayuda a abandonarla.
    OSHO, La Experiencia Tántrica.

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  2. Una comuna es la declaración de una vida sin ambición, de iguales oportunidades para todos. Pero hay que recordar mi diferencia con Kart Marx: no estoy a favor
    de imponer la igualdad a la gente, porque es una tarea psicológicamente imposible y cuando se hace algo en contra de la naturaleza, se convierte en destructivo y
    venenoso. No hay dos hombres iguales. Pero se me puede mal interpretar muy fácilmente, así que trata e entender muy claramente mi punto de vista. No
    estoy a favor de la igualdad, ¡pero no estoy tampoco a favor de la desigualdad! Estoy a favor de crear oportunidades iguales para que cada uno sea él mismo. En otras palabras, en mi visión, cada individuo es igualmente único.
    La cuestión de igualdad o desigualdad no surge porque dos individuos no son iguales. No pueden compararse. Una comuna auténtica, un auténtico comunismo, crearía oportunidades iguales para crecer, pero aceptando la singularidad de cada individuo. Una comuna quiere decir que hay que canalizar toda nuestra energía, todo nuestro dinero, todo, hacia una sola fuente, la cual se ocupará de cuidar a todos los miembros. Tiene que haber absoluta libertad de expresión de palabra y de creatividad. Cada individuo debe ser respetado tal como es, no de acuerdo con algún ideal. Sus necesidades básicas tendrían que ser satisfechas por la comuna y a medida que la comuna se volviera más rica, a cada individuo se le tendría que dar más comodidad. No soy un sádico y no quiero que se torture a la gente bajo ningún bonito nombre. En nombre de la religión o en nombre del socialismo, nadie debería ser sacrificado; no se
    debería apoyar ninguna auto-tortura. El hombre está aquí para gozar, para vivir la vida tan agradablemente, tan apaciblemente, tan confortablemente como sea posible. Apoyo absolutamente a todos aquellos inventos progresistas que pueden hacer al hombre más feliz, alargarle la vida, hacerle más joven, más sano y todo aquello que convierta su vida más en un juego, en una diversión y menos en un viaje de tortura desde la cuna a la tumba. Apoyo totalmente la riqueza, pero la riqueza debería ser de la comuna. A medida que la comuna se volviera más rica, cada individuo sería más rico. Estoy en contra de la pobreza, no soy un devoto de la pobreza. No veo nada espiritual en ser pobre; es una pura estupidez. Ni la pobreza es espiritual, ni la enfermedad es espiritual, ni el hambre es espiritual. El dinero tendría que desaparecer. Ha hecho un daño inmenso a la Humanidad. ¡Ahora es el momento de decirle adiós! Porque el dinero puede acumularse y si una comuna se vuelve más rica que las otras comunas, entonces por la puerta trasera entran la pobreza y la riqueza y todas las pesadillas del capitalismo y las clases sociales de pobres y ricos y el deseo de dominar. Por ser rico, puedes esclavizar a las otras comunas. El dinero es uno de los enemigos del hombre.
    Las comunas intercambiarían sus productos. Se anunciaría en las emisoras de radio que tal y tal producto está a la disposición. Quien tuviera otros productos que ellos necesiten podrían ponerse en contacto con ellos y los bienes se podrían intercambiar de forma amistosa, sin regateos, sin explotación. Pero la comuna no debería volverse demasiado grande, porque el ser grande es también peligroso.
    OSHO, El Futuro de Oro

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