"Mon âme a son secret... ARVERS"

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.

SOÑARÉ con el nácar virginal de tu frente,
SOÑARÉ con tus ojos de esmeraldas de mar,
SOÑARÉ con tus labios desesperadamente,
SOÑARÉ con tus besos... y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible,
como un sueño que nunca [logré] realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible...

rozará tus cabellos… [pero] jamás lo sabrás.

José Ángel Buesa, Poema del Renunciamiento

 


 


Comentarios

  1. Hablar acerca del amor como algo animal es un gran disparate. Losanimales no saben lo que es el amor. Ni siquiera millones de seres humanos de saben. El amor necesita, como base, estar algo centrado en tu propio ser, y de algún modo, cerca de él, porque a no ser que estés centrado en tu ser no conocerás todos los tesoros que llevas dentro de ti mismo; el amor es uno de esos tesoros. Hay cosas aún más elevadas: la verdad, el éxtasis y la experiencia de lo divino. A no ser que esté en profunda meditación, no se puede amar y no se puede vivir.Me preguntas acerca del arte de vivir plenamente. Empieza con la meditación para que puedas conocer la fuente de tu vida y volver a su origen; es una experiencia sorprendente. De repente te das cuenta de que tienes tantísimo, tal abundancia, que si quieres puedes amar al mundo entero. Puedes llenar el mundo entero con tu amor.
    En tu pequeño cuerpo está la semilla que puede crear millones de lores, que contienen toda la fragancia del mundo. El arte de la vida comienza con la meditación. Y por meditación quiero decir silencio de la mente, silencio del corazón, alcanzar el mismo centro de tu ser y encontrar el tesoro que es tu realidad. Una vez que lo conoces, puedes irradiar amor, vida, creatividad. Tus palabras se volverán poéticas, tus gestos tendrán gracia; hasta en tu silencio habrá una canción. Aunque estés sentado inmóvil, estarás danzando. Cada inspiración, cada espiración, será un gozo; cada latido del corazón será precioso porque es el latido del corazón del mismo Universo: tú eres parte de él.
    Si reconoces que tú mismo eres parte de la existencia... empezarás a vivir plenamente, sin miedo a las religiones ni a los sacerdotes ni a todas esas enseñanzas antivida que quieren que, en vez de gozar, renuncies a la vida, escapes de ella. Una ves que eres libre de tus condicionamientos (y la meditación es casi como el fuego que quema toda la basura que el pasado te ha dejado en herencia)
    naces de nuevo. Entonces no necesitarás aprender ningún arte.
    Surgirá espontáneamente dentro de tu ser.

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  2. Por el momento hay demasiados obstáculos, demasiadas barreras. Has sido envenenado durante tanto tiempo, y te han enseñado tantas cosas equivocadas, que casi vas arrastrándote. En vez de ser una danza, la vida se ha convertido en un acto de arrastrarse desde la cuna a la tumba. La gente sigue viviendo, ¿qué otracosa puede hacer? No se suicidan porque, si la vida es tan miserable, ¿cómo pueden esperar que la muerte vaya a ser algo mejor? Así que en vez de poner tu atención en el arte de vivir ponla en el lugar desde donde mana tu vida, en las mismísimas raíces de las que saca su jugo. Profundiza en ti buscando las raíces de tu vida y te encontrarás con lo que los místicos han llamado iluminación, despertar, o la experiencia de lo divino. Después de esa experiencia eres una persona totalmente diferente. Entonces tu totalidad estará detrás de cada uno de tus actos.
    Entonces no estarás esquizofrénico. Entonces no reprimirás nada.
    Si bailas, eres la danza. Si cantas, eres la canción. Si amas, eres el amor. Si escuchas, eres sólo oídos y todo lo demás desaparece. Entonces cada momento adquiere plenitud, y esta plenitud continúa expandiéndose. De no ser así, la gente se conforma con el mínimo, consolándose con el “Benditos sean los pobre, benditos los mansos”. No es necesario ser pobre ni es necesario ser manso.
    La vida te da tanto que podrías ser un emperador. Para serlo no necesitas un imperio; ser emperador es sólo una forma de vivir auténtica y plenamente. De no ser así también vuestros emperadores son mendigos. No están vivos, están en el mismo bote que tú; por dentro están tan vacíos como tú. Tú pides más y ellos piden más.
    Esto me recuerda una vieja historia sufí:
    Un gran emperador fue a dar un paseo en su jardín por la mañana temprano
    y de repente se encontró con un mendigo que estaba esperándole allí, sabiendo
    que venía todas las mañanas antes del amanecer. ¿Quién si no le iba conseguir una
    audiencia a un mendigo? El emperador siempre venía sólo, así que no habría
    problema. Le preguntó: “¿Qué quieres?”.“Esta es mi escudilla y quiero que la llenes –dijo el mendigo-. Con una
    condición: que la llenes, no importa con qué (oro, plata y diamantes o piedras y barro). Mi condición es que debe llenarse completamente. Sólo si aceptas mi condición puedes intentarlo, si no me marcharé”.

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  3. Era un gran reto para el emperador, el cual respondió: “¿Qué crees: que no puedo llenar tu escudilla?”. Llamó inmediatamente a su primer ministro y le dijo:
    “Llena esta escudilla con los diamantes más preciosos”.
    “Una vez más te repito, de mendigo a mendigo –insistió este-, que todavía estás a tiempo; aún puedo marcharme”.
    “¿Qué signiica de “mendigo a mendigo”?” –respondió el emperador.
    “Luego lo entenderás –respondió el mendigo-. Espera que venta tu primer ministro”.
    Y vino con un cubo lleno de diamantes y los echó todos dentro de la pequeña escudilla. El emperador y el primer ministro no se lo podían creer; los diamantes desaparecían según caían en la escudilla. La escudilla seguía vacía; tan vacía como antes. Pero el emperador era un hombre de gran orgullo y apuntó: “Aunque tenga que echar todo mi tesoro, tengo que vencer a este mendigo. He vencido a emperadores; no puedo permitir que este mendigo me venza a mí. Y ya me ha tratado de “mendigo a mendigo”.
    Mientras el sol avanzaba, se corrió el rumor en la capital de que el emperador estaba en un gran apuro. La escudilla se estaba tragando su tesoro. Se hacían corrillos; nadie se lo podía creer.
    Pero el emperador era testarudo.
    Desaparecieron los diamantes, los rubíes, las esmeraldas y los zairos, luego el oro y la plata. Al llegar la tarde el emperador dijo: “Tenías razón. Ahora soy tan mendigo como tú”.
    “Por eso te dije que luego lo entenderías” –respondió el mendigo.
    “Me has engañado esto no es una escudilla y tú no eres un mendigo. Al parecer eres un mago” –respondió el emperador.
    “No, no soy un mago, soy un simple mendigo. Pero esta escudilla es realmente mágica –contestó el mendigo-. Y te contaré su secreto, de “mendigo a mendigo”. Encontré esto; acércate y míralo. Es la calavera de un hombre. La he limpiado y pulido. La encontré en el cementerio. Soy tan pobre que no puedo comprarme una escudilla en el mercado, así que me dije: “Esta me irá perfectamente bien”. La lavé, la limpié, le saqué brillo, pero por ser la calavera de un hombre, nunca está satisfecha, siempre está pidiendo más. No tiene mucho misterio. Tu calavera hace lo mismo. Todas las cabezas hacen lo mismo: pedir mas”.

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  4. Al pedir más pierdes lo que tienes.
    Un meditador ni se preocupa por el pasado que ya se ha ido, ni por el futuro que no ha llegado todavía. Está centrado en el presente, y lo que tiene lo disfruta en su plenitud. Naturalmente, su vida no es la vida de un mendigo. Nunca pide más, no obstante está viviendo al máximo con totalidad e intensidad. De no ser así, tendrás que conformarte.
    Eso es lo que vuestras religiones os enseñan: a conformaros con poco.

    Al hecho de conformarse se le ha dado un gran valor. Para que por lo menos puedas aguantar el sufrimiento que te rodea y la miseria en la que te ahogas continuamente.
    Un hombre estaba jugando al golf, y mandó su bola al bosque. Fue a recuperarla y se encontró con una bruja que estaba removiendo una pócima en un gran caldero. “¿Qué hay ahí?” –preguntó.
    “Estro es una poción mágica –cacareó la bruja-. Si bebes de ella serás el mejor jugador de golf del mundo. Nadie te podrá vencer”.
    “Dámela entonces –dijo el hombre-. Quiero beberla”. “Espera un momento –le advirtió-, también tendrás la peor vida sexual del mundo”.
    El hombre se lo pensó por un momento y dijo: “De acuerdo, dame la poción”.
    Se la bebió, volvió con sus amigos, ganó el partido y se convirtió en el campeón del club. Siguió jugando campeonatos y se convirtió en el mejor jugador de golf del país.Un año después estaba jugando en el mismo campo y decidió ir a ver si la bruja estaba todavía por allí. Fue al bosque y la encontró en el mismo lugar. “¿Te acuerdas de mí?” –preguntó él. “¡Ah, sí!, me acuerdo de ti –dijo ella-. Dime, ¿cómo te va con el golf?”.
    “Tenías toda la razón –dijo-. Siempre gano. Soy el mejor jugador de golf del país”.
    “¿Y tu vida sexual?” -preguntó ella riéndose.
    “No está mal” –contestó él.
    “¿No está mal? –dijo ella sorprendida-. Dime, ¿cuántas veces has hecho el amor el último año?”
    “Bueno, no –dijo él-, no para un cura católico de una pequeña congregación”.
    Así que, ¡no seas un cura católico! Si quieres vivir la vida plenamente, no formes parte de ninguna religión organizada y no te dejes dominar por las cosas muertas. Vive de acuerdo a tu propia luz. Encuentra tu propia luz interior y vive de acuerdo a ella, sin ningún miedo. Es nuestra existencia, somos parte de ella, y nos ha dado el potencial para ser cualquier cosa que quiera que seamos. ¡Utilízalo!
    ¡Actualízalo! Nunca reprimas, y no seas tacaño viviendo, amando, compartiendo, cantando, danzando, en todo lo que hagas o dejes de hacer.


    OSHO, The razo’s edge. Discurso 23

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