Tú Ni Te Imaginas

Dentro de mis sueños, cuando colgada de mi cuello no me dejas ir

Ni te lo imaginas

En mis sueños locos cuando nos besamos con desesperación

Ni te lo imaginas

En un sueño profundo cuando sientes lo que no sabes decir

Ni te lo imaginas

Pero es más que un simple sueño, es nuestra vida en otra dimensión

Tú ni te imaginas y lo mejor es que nunca lo sepas

 




Comentarios

  1. Un gran guerrero japonés, llamado Nobunaga, decidió atacar al enemigo pese a contar apenas con una décima parte de las fuerzas del oponente. Aunque estaba convencido de que vencería, sus soldados dudaban.
    Por el camino se detuvo en un templo sintoísta y les dijo a sus hombres: “Después de salir del templo lanzaré una moneda al aire. Si cae cara ganaremos; si cae sello perderemos. Estamos en manos del destino”.
    Nobunaga entró al Templo y oró en silencio. Al salir lanzó la moneda y cayó cara. Tan grande era el deseo de luchar de sus soldados que ganaron la batalla fácilmente.

    “Nadie puede cambiar el destino” le dijo su asistente después de la batalla.

    “por supuesto que no” dijo Nobunaga, mostrándole una moneda arreglada con caras a ambos lados.


    Éste es uno de los pilares básicos del Zen: que todo es una construcción de la mente, que todo lo que conocemos no es otra cosa que una proyección de la mente, que la llamada ‘realidad’ en verdad no es real. Parece real porque así lo creemos: la realidad emana de lo que creemos. La fuente de todas las realidades no es otra cosa que nuestra creencia. Las cosas son como creemos que son. Si no creemos dejan de ser.
    El Zen dice que la mente y el mundo son ilusión. Todo es un juego de la mente. Recuerden eso: el Zen dice que todo es un juego de la mente, sin excepciones. Hasta su Dios es el máximo juego de la mente. Es ahí donde el zen es superior a las demás religiones.

    Hay otras religiones que dicen que el mundo es un juego de la mente, pero no que la libertad última también es un juego de la mente. Otras religiones dicen que el mundo material, el mundo del dinero, el poder y el prestigio, son un juego de la mente, pero no dicen que Dios, el cielo y la virtud también son juegos de la mente. De ahí que el Zen sea la culminación de todas las religiones. Dice que todo es un juego de la mente. “Todo” es todo; es lo que afirma y sostiene el Zen. La mente incluye todo aquello que podemos conocer, todo aquello que podemos experimentar, todo aquello que es posible.
    Entonces, ¿hay alguna forma de conocer ésa realidad que no sea un juego de la mente? Sí la hay, y consiste en abandonar la mente. La realidad se manifiesta cuando se abandona la mente. Si la mente persiste, continúa creando su propia realidad. Y la realidad que se manifiesta cuando se abandona la mente no se puede expresar a través de ella.

    OSHO, El Principio Zen

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  2. Y aquí dejo la canción que inspiró estos versos https://youtu.be/W-IhJjQHkjA

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