Todo Estaba Bien… Pero Llegaste Tú

Las cosas son como son y el cambio es cuestión de los siglos por venir

Todo estaba bien: lo hermoso y lo feo, la bondad y la maldad

Pero un día llegaste tú y empecé a soñar y empecé a sentir

No es un sueño hecho realidad, es que se hizo sueño ésta realidad

 


 

Comentarios

  1. Los sueños son irreales pero también lo es tu vida. Los sueños son irreales pero eso es lo que es tu vida. Tu vida es puro sueño porque estas profundamente dormido.

    Estas profundamente dormido. Sea lo que sea a lo que llamas tu vida, es simplemente un sueño contemplado con los ojos abiertos. Pero los dos son sueños.

    La madre de Mahavira soño con nueve elefantes blancos. En primer lugar, es un sueño, y luego es un sueño sobre nueve elefantes blancos. ¡Un sueño es un sueño! ¿Elefantes blancos? La historia es hermosa; dice que la vida es como una cajita china: una caja dentro de una caja. Es como una cebolla. La pelas, y hay una nueva capa; la pelas, y otra capa. Cajas dentro de cajas.

    En primer lugar, el que Mahavira naciera en un sueño. Luego, el que naciera de una madre, es otro sueño. Entonces la madre sueña Y la madre sueña con elefantes blancos! Considera el absurdo de todo esto.. .

    Y luego está toda esa gente ingenua que empieza a analizar esos sueños y arma tanto problema con ellos. Los jainos dicen que siempre que un Tirtankara nace, a la madre le vienen una serie de sueños determinados. Y si esos sueños no surgen, entonces el hombre no es un Tirtankara. Por eso todas las madres han de soñar; recuérdalo. En la India nacieron veinticuatro Tirtankaras y todas las madres de los Tintankaras tuvieron que repetir el mismo sueño. Es un deber, es una legalidad, no puedes evitarlo! Si no lo sueñas, no puedes ser un Tirtankara. Cuando mi madre comenzó a soñar, le dije, «¡Déjalo! No hay necesidad, No voy a seguir legalidad o formulismo alguno. No hay necesidad de soñar con elefantes blancos. Puedes descansar». ­

    Los tontos siguen descubriendo tonterías, pero las decoran muy bien. Preguntas qué significa. No significa nada. Simplemente significa que estás más interesado en sueños que en lo que en realidad eres.

    […]

    ResponderEliminar
  2. El mensaje ha sido entregado, pero estabas dormido y por la mañana no puedes recordarlo con exactitud. ¿Te has dado cuenta? Cuando te levantas por la mañana, durante unos segundos algunos fragmentos del sueño flotan en la consciencia; solamente durante unos pocos segundos, no más de treinta segundos o, como máximo, unos sesenta segundos, un minuto. Después desaparecen. Te has lavado la cara, has tomado una taza de café, has acabado con la noche; ahora no recuerdas nada. E incluso, cuando te despiertas por la mañana, solamente quedan algunos restos, pocos. Son retales del sueño. Cuando sueñas, lo haces de determinada forma: empiezas a soñar a las cinco de la madrugada, te sumerges en él, y a las seis te despiertas. Eso es la parte final del sueño, como si hubieras estado mirando una película y solamente hubieras estado despierto en la parte final. De modo que te acuerdas de la parte final del sueño, no del principio, no del medio. Entonces has de ir contracorriente. Si quieres recordar el sueño has de ir en orden inverso como si estuvieras leyendo un libro hacia atrás. Es muy difícil.

    Por eso, primero revive tus sueños. Será de ayuda, te hará estar más alerta. Y luego, incluso cuando estés soñando, incluso cuando estés reviviéndolo o cuando estés despierto, caminando por la calle en el estado corriente de vigilia, empieza a verte a ti mismo como un testigo, no como un
    participante. Como un observador. El espectador, el obser­vador, el que ve, el testigo, es el auténtico paso que te llevará a la realidad. Está más allá del soñar.

    Los sueños pueden ser útiles, para que la presa de los sueños sobre tu mente se afloje, pero el verdadero paso solamente se da cuando has empezado a volverte observador. Inténtalo durante todo el día. Hagas, lo que hagas, recuerda que eres el observador. Caminando... recuerda que el cuerpo está caminando; tú eres el observador. Comiendo... recuerda que el cuerpo está comiendo; tú eres el testigo. Si sigues con ello durante todo el día, un día, de pronto veras que en el sueño también el observador tiene, una pequeña posibilidad. Y cuando puedas recordar que «Yo soy solamente el observador» durante el sueño, entonces el sueño desaparece. Entonces, con la desaparición de los sueños, una nueva consciencia surge en ti. Esa consciencia es la que yo llamo la superconsciencia. Y esa consciencia es la meta de la psicología de los Budas.

    OSHO

    ResponderEliminar
  3. Sueña el rico en su riqueza
    que más cuidado le ofrece;
    sueña el pobre que padece
    su miseria y su pobreza;
    sueña el que a medrar empieza
    sueña el que afana y pretende,
    sueña el que agravia y ofende,
    y en el mundo, en conclusión,
    todos sueñan lo que son,
    aunque ninguno lo entiende.
    Yo sueño que estoy aquí
    de éstas prisiones cargado,
    y soñé que en otro estado
    más lisonjero me vi.
    ¿Qué es la vida? Un frenesí
    ¿Qué es la vida? Una ilusión
    una sombra, una ficción,
    y el mayor bien es pequeño;
    que toda la vida es sueño,
    y los sueños, sueños son.

    Pedro Calderón de la Barca, La vida es Sueño, Escena Tercera, Jornada Tercera

    ResponderEliminar
  4. Y la canción que inspiró éstos versos: https://youtu.be/NNiQkNatreE

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Te Siento de Sólo Pensar

IRIS