Pálpito
No puedo verte pero mi corazón me avisa cuando llegas
¿Dónde estás Corazón?
Tus besos no son húmedos, son eléctricos, se sienten desde dentro de los labios
¿Dónde estás Corazón?
Y buena o mala, bonita o fea, no me importa como seas
¿Dónde estás Corazón?
Pues en éste planeta, nadie acepta mi amor, y nadie lo hará en cientos de años
¿Dónde estás corazón? … Ayer te encontré

¡Ten corazón!
ResponderEliminarDurante algunos años he sufrido de un fuerte dolor en mi pecho. Este dolor desparece cuando amo, cuando me disuelvo...
Esto no es físico; tiene que ver ciertamente con la relajación, con el fundirse totalmente, con olvidarse de uno mismo por completo. En esos momentos el dolor desaparece, así que es evidente que no es un dolor físico. Tienes que aprender a dar más amor. Esto no es sólo tu problema; en grados diferentes, es el problema de todos.
Todo el mundo quiere ser amado; ese es un mal comienzo.
Este deseo aparece debido a que el niño, el niño pequeño, no puede amar, no puede decir nada, no puede hacer nada, no puede dar nada; sólo puede recibir. La experiencia de amor de un niño pequeño siempre consiste en recibir: recibir de su madre, de su padre; recibir de sus hermanos, de sus hermanas; recibir de los amigos, de los desconocidos pero siempre consiste en recibir. Así que la primera experiencia que se asienta profundamente en su inconsciente es la de recibir amor.
Pero el problema surge debido a que todos hemos sido niños, y todos tenemos la misma necesidad de ser amados; nadie ha nacido de forma diferente. Así que todos piden lo mismo: 'Dáme amor', y no hay nadie para dar porque los demás están en la misma situación, han crecido de la misma forma.
Uno tiene que estar alerta y consciente para que este incidente de nacimiento no se convierta en una constante en tu mente.
En vez de suplicar: 'Dame amor', comienza a dar amor. Olvídate de recibir, y simplemente comienza a dar y te lo garantizo, te llegará en grandes cantidades.
Pero no has de pensar en obtenerlo. Ni siquiera tienes que observar indirectamente, de medio lado, si lo estás recibiendo o no. Esto será suficiente para obstaculizar el proceso. Simplemente lo das, porque dar amor es tan hermoso que te darás cuenta de que recibirlo no es tan gratificante. Este es uno de los secretos.
Dar amor es la experiencia más hermosa, porque entonces te transformas en un emperador. Recibir amor es una experiencia muy pequeña, y es la experiencia del mendigo. No seas un mendigo. Al menos en lo que concierne al amor, sé un emperador, porque el amor es una cualidad inagotable. Puedes dar y dar tanto como desees. No te preocupes de que se agote, de que un día de repente te topes con que: '¡Dios mío!, no tengo más amor que dar'.
El amor no es una cantidad; es una cualidad, y una cualidad de cierta categoría que crece cuando lo das y que muere cuando intentas aferrarte a él. Si eres tacaño con él, lo matas. Así pues, conviértete en un derrochador. No te molestes por buscar a quién dar, esta es realmente la idea de una mente miserable: le voy a dar amor a ciertas personas con ciertas cualidades. No entiendes que tienes tanto... eres como una nube cargada de lluvia.
Osho, Beyond Psychology, charla #41
No hay que olvidar la canción https://youtu.be/I67cgXr6L6o
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