No puedes torturar tu cuerpo y elevar tu conciencia.
El cuerpo se tiene que amar, tienes que ser su gran amigo. Es tu hogar.Tienes que limpiarlo de todos los desperdicios y tienes que recordar que está a tu servicio contínuamente, día a día: haciendo la digestión, transformando tu alimento en sangre, eliminando las células muertas del cuerpo,incorporando nuevo oxígeno, oxígeno fresco, mientras tú estás dormido profundamente.
Lo hace todo por tu supervivencia, por tu vida y aún así eres tan ingrato que nunca has dado las gracias a tu cuerpo. Al contrario, las religiones te han estado enseñando a torturarlo: el cuerpo es tu enemigo y tienes que liberarte del cuerpo, de sus ataduras. Sé también que eres más que el cuerpo,que no hay necesidad de tener ninguna atadura,pero el amor no es una atadura, la compasión no es una atadura. El amor y la compasión son absolutamente necesarios para tu cuerpo y su nutrición. Y entre mejor esté tu cuerpo, más posibilidades tendrá la conciencia de crecer. Es una unidad orgánica.
Se necesita una clase totalmente nueva de educación en el mundo en la que cada uno sea iniciado en el silencio del corazón; en otras palabras, en la meditación; en la que cada quien sea preparado para ser compasivo con su propio cuerpo, por que, a menos que seas compasivo con tu propio cuerpo no podrás ser compasivo con ningún otro cuerpo.
Sólo recordando tus besos vienes a donde estoy Te siento de sólo pensar Entonces busco un tranquilo lugar donde apoyar mi cabeza Te siento de sólo pensar Respiro, suspiro de a pocos, me siento mejor Te siento de sólo pensar Quizá tu alma en mi cuerpo entró y de allí nunca me deja Tu eres mi felicidad
Yo por ti seré más que un hombre: un alma con un cuerpo Seré una ráfaga de viento navegando en tu oscuridad Seré aquel amante que te encienda con un frío beso Aunque lo mío contigo, será un misterio por siempre jamás
No puedes torturar tu cuerpo y elevar tu conciencia.
ResponderEliminarEl cuerpo se tiene que amar, tienes que ser su gran amigo. Es tu hogar.Tienes que limpiarlo de todos los desperdicios y tienes que recordar que está a tu servicio contínuamente, día a día: haciendo la digestión, transformando tu alimento en sangre, eliminando las células muertas del cuerpo,incorporando nuevo oxígeno, oxígeno fresco, mientras tú estás dormido profundamente.
Lo hace todo por tu supervivencia, por tu vida y aún así eres tan ingrato que nunca has dado las gracias a tu cuerpo. Al contrario, las religiones te han estado enseñando a torturarlo: el cuerpo es tu enemigo y tienes que liberarte del cuerpo, de sus ataduras. Sé también que eres más que el cuerpo,que no hay necesidad de tener ninguna atadura,pero el amor no es una atadura, la compasión no es una atadura. El amor y la compasión son absolutamente necesarios para tu cuerpo y su nutrición. Y entre mejor esté tu cuerpo, más posibilidades tendrá la conciencia de crecer. Es una unidad orgánica.
Se necesita una clase totalmente nueva de educación en el mundo en la que cada uno sea iniciado en el silencio del corazón; en otras palabras, en la meditación; en la que cada quien sea preparado para ser compasivo con su propio cuerpo, por que, a menos que seas compasivo con tu propio cuerpo no podrás ser compasivo con ningún otro cuerpo.
OSHO, El cuerpo es la puerta.