Camino a Ti

Lo que más anhelo es poder amar en libertad


Un amor sin celos, posesión y tantas cosas tóxicas


Pues sin libertad es falso todo tipo de felicidad


Espérame que a ti voy, en esta vida o en la próxima




Comentarios

  1. El cuerpo etérico tiene su propia tensión […] La primera tensión en el cuerpo etérico guarda relación con la satisfacción de tus deseos, todos soñamos con el amor, el sexo es fisiológico, el amor no lo es […] no sólo tu cuerpo físico tiene necesidades que deben ser satisfechas; también tu cuerpo etérico las tiene, Tiene sus propios apetitos; también necesita alimento. El amor es ése alimento.
    […]
    El amor no es una relación entre dos personas, es un estado mental en tu interior, si estás en amor eres amoroso con todo el mundo […] Aún cuando te encuentres solo, aunque nadie esté contigo, estarás en amor.
    […]
    El verdadero amor no es una función del ego. El ego siempre anhela poder, así que incluso cuando ames -puesto que tu amor no es real, puesto que es sólo parte de tu ego- será, necesariamente violento. Cuando sea que amenos, habrá violencia, alguna forma de guerra. Padre e hijo, madre e hija, marido y esposa, no son amantes, los hemos convertido en enemigos. Están en constante lucha, y sólo cuando no hay pelea hablamos de amor. La definición es negativa. Entre dos batallas hay una pausa, un momento de paz.

    Sin embargo la realidad es que entre dos batallas no existe posibilidad de paz. Esta pseuda-paz es sólo la preparación de la próxima batalla. No hay paz entre marido y mujer, no hay amor. La pausa que denominamos amor es sólo la preparación de la próxima pelea. Creemos que hay salud entre dos enfermedades, y creemos que hay amor cuando estamos entre dos peleas. No puedes pelear durante veinticuatro horas, de modo que en algún momento comienzas a amar a tu enemigo.

    El amor nunca es posible como relación, sino como un estado mental. Si el amor viene a ti como estado mental, tu segundo cuerpo (el cuerpo etérico) se tranquiliza, está a gusto. Se relaja.

    OSHO, Psicología de lo Esotérico, pag 114

    La investigación psicológica ha pasado por alto el cuerpo etérico, de modo que los sueños que le corresponden le son asignados al primer cuerpo, el físico. Y de ahí surge mucha confusión.

    El cuerpo etérico puede viajar en sueños. Es muy probable que abandone tu cuerpo físico. Cuando lo recuerdes, lo recordarás como un sueño; pero no es un sueño en el mismo sentido que los del cuerpo físico. El cuerpo etérico puede dejarte mientras duermes. Tu cuerpo físico permanecerá allí, pero tu cuerpo etérico podrá salir y viajar en el espacio. No existe espacio que lo limite, ninguna distancia es excesiva para él. Los que no comprenden esto, los que no reconocen la existencia del cuerpo etérico, dirán que ésto es el dominio de lo inconsciente. Dividen la mente humana en consciente e inconsciente. Entonces, el sueño fisiológico es llamado “consciente” y el sueño etérico, “inconsciente”. No es inconsciente. Es tan consciente como el sueño de tipo fisiológico, pero es consciente en otro nivel. Si tomas consciencia de tu cuerpo etérico, los sueños relacionados con ése dominio llegarán a ser conscientes

    Del mismo modo como los sueños de tipo fisiológico pueden ser provocados desde el exterior, así también los sueños etéricos pueden ser creados, estimulados […] El sonido es uno de ellos. Los sufis han utilizado el perfume para producir visiones etéricas. […] Los colores también pueden servir. En cierta ocasión, Leadbeater tuvo un sueño etérico en que tuvo una visión azulada: sólo el color azul, de un matiz preciso; comenzó a buscar ése matiz en todos los mercados del mundo, después de muchos años lo encontró en una tienda italiana, un terciopelo de ése tono específico, el terciopelo fue usado para crear sueños etéricos en otras personas.

    Así es que cuando alguien se sumerge en una profunda meditación durante la cual ve colores y percibe perfumes, sonidos y música totalmente desconocidos, se habrá encontrado con los sueños del cuerpo etérico. Las así llamadas visiones espirituales corresponden al cuerpo etérico; son sueños etéricos.

    OSHO, Psicología de lo Esotérico, pag 76, 77

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Te Siento de Sólo Pensar

IRIS